lunes, 6 de julio de 2009

El baile de fin de verano - Parte I

Efectivamente.
Los siguientes 4 días me parecieron una eternidad. La rutina fue la siguiente:
- Levantarse a las 7:00am -todos los relojes tenían la alarma del despertador a esa hora-.
- Arreglarse para ir a clase -peinarse, ponerse el uniforme y maquillarse, aunque yo no lo hago-.
- Llegar a clase antes de las 7:45am.
- Estar con la miss Berna hasta las 8:00am.
- Tener Francés de 8:00 a 8:45.
- Tener Religión de 8:45 a 9:30.
- Tener Biología de 9:30 a 10:15.
- Comer y 15 minutos de descanso.
- Tener Lengua de 10:30 a 11:15.
- Tener Ciencias Sociales de 11:15 a 12:00.
- Tener Matemática de 12:00 a 12:45.
- Almorzar y 30 minutos de descanso.
- Tener PFRH de 1:15 a 2:00.
- Tener Inglés de 2:00 a 2:45.
- Si querías tenías talleres particulares -Educación Física, Cómputo, Marinera, Danza Folklore, Chino, Guitarra, Arte o Manualidades A o B-.
- Terminaban las clases.
- Hacer tareas o comer algo en la cafetería o ver una película en el cine que había en el internado.
- Toque de queda: 8:30pm -si no lo cumplías te bajaban 5 puntos en conducta.
- Dormir hasta el día siguiente.
Pufff... ¡era un horror!


Era ya viernes y ya habían terminado las clases. Yo estaba arreglando las cosas con Francisco -él vendría a mi dormitorio a las 4:00pm para ir al baile juntos-, cuando de pronto ocurrió...
Estaban Lizz y Nico discutiendo a solo unos cuantos metros de nosotros. La discusión parecía ser algo seria.
Ambos estaban disgustados y no parecía que se fueran a calmar de un momento a otro.
Nico le gritó algo a Lizz que no entendí muy bien -parecía que la hubiera insultado- y Lizz le dió una fuerte cachetada. Nico no se resistió y le dió un puñetazo en la cara. Lizz se cayó al suelo.
- ¡Maldición! -grité cuando vi esto.
Fui corriendo hacia ella y cuando llegué, empujé a Nico. Francisco me ayudó a levantarla.
Yo miré a Nico con toda la rabia que podía dar y él desvió su mirada.
Cuando se dio cuenta de que había hecho mal en pegarle a Lizz, se fue corriendo y se encerró en el baño de hombres. ¡Qué cobarde por Dios!
Francisco y yo la llevamos a la enfermería. A Lizz le sangraba la nariz y tenía la mejilla izquierda morada.
Cuando llegamos, la echamos en una camilla.
- ¡Oh, Dios mío! -gritó la enfermera cuando nos vio. Luego vino corriendo- ¿Qué pasó?
- Tuvo una pelea con su novio -dije.
- ¿Y le pegó? -preguntó.
Yo asentí.
- Oh, por Dios.
Se fue y regresó con hielo. Yo lo sostuve en el cachete de Lizz mientras la enfermera le limpiaba la nariz.
Luego llegaron Angie, Ivana, Majo, Mafe, Daniela y Luque.
- ¿¡¿Qué sucedió?!? -preguntó Ivana.
- Nico le dio un puñetazo -dijo Francisco.
- ¿¡¿QUÉ?!? -gritaron todas a la vez. Digo todas porque Luque no dijo nada.
- Y el colmo es que luego se escondió como gallina en el baño -dije.
Luque estaba en estado de shock. Miraba al vacío. Luego de un rato salió de la enfermería.
- ¿A dónde va? -preguntó Majo.
- No lo sé -dijimos.
Francisco lo siguió y yo fui tras él.
Luque se había metido al baño de hombres. Vi como Francisco lo hacía también. Yo me quedé afuera con la oreja pegada a la pared.
- ¿¡¿Qué te ocurre?!? -gritó Luque- ¿¡¿Cómo se te ha ocurrido hacerle eso?!? ¡¡¡ERES UN IDIOTA!!!
No hubo contestación por varios minutos.
- Yo... -dijo Nico- ...no quise hacerle eso.
- Oh, sí claro -dijo Luque- ¡¡¡Prácticamente la matas!!!
- ¡No fue mi culpa! -dijo Nico.
- Oigan chicos ya calmense... -dijo Francisco.
- ¡¡¡TÚ NO TE METAS!!! -dijeron los 2 al mismo tiempo.
Antes de que pasara algo malo, Felipe, Jorge y Elías llegaron y entraron.
- Hey, hey ya paren -dijo Jorge.
- Sí -dijo Felipe- No vale la pena.
- Tienes razón -dijo Luque- Pero antes...
Escuché como Luque le pegaba al que debía de ser Nico.
Llegaron Majo y Mafe y se detuvieron a mi lado.
Nos miramos sin saber qué hacer.
Al final, Abrí la puerta.
Francisco y Elías jalaban cada uno de un brazo a Luque, y Felipe y Jorge se pusieron delante de Nico para que éste no golpeara a nadie.
Cuando salió Luque, no dejó que nadie lo tocara. Se fue molesto a su dormitorio.
Nosotras sólo regresamos a ver como estaba Lizz.
Cuando llegamos, Lizz ya casi se había recuperado. Ya no le sangraba la nariz y solo tenía el cachete hinchado y morado.
Angie y yo nos quedamos con ella hablando hasta las 6:30pm, cuando tuvimos hambre y fuimos a comprar algo a la "cafo" -como le dice Angie- algo para nosotras y para Lizz.
Encontramos a Luque y a Mafe en una mesa algo aislada. Estaban demasiado cerca el uno del otro como para estar hablando solo como amigos.
- Mira eso -le dije a Angie.
- ¡Oye! -dijo asombrada- Parece que irán al baile juntos.
- No... -dije con sarcasmo- ¿Tú crees?
Ella comenzó a reír.
Cuando se rió, Luque y Mafe voltearon al escuchar esa voz tan conocida. Nosotras nos escondimos detrás de una palmera y luego nos fijamos de que no se hubieran dado cuenta de que los observávamos, para poder salir de nuestro escondite y regresar con Lizz. Cuando se voltearon de nuevo, nos pusimos otra vez en la cola.
- Mhhh... -dije pensativa- ¿Tú crees que de verdad irán juntos al baile?
- Puede ser -me dijo- Es lo más probable.
- Y yo que creía que iba invitar a Majo.
- No. Majo me dijo que el chico nuevo, ese Alex, la había invitado -me informó.
- ¿Ah si? -yo creía que él era tímido- ¿Cuándo lo hizo?
- Ayer en el almuerzo -me explicó.
- ¡Qué bien que vaya acompañada! -en serio me alegraba que fuera acompañada para que todas estubiéramos en pareja y ninguna vaya sola.
Llegamos al final de la cola y pedimos 3 Inka-Colas y 3 Casinos de coco -yo pagué por supuesto- y luego regresamos a la enfermería donde Lizz nos miraba triste.
- ¿Pasa algo? -le pregunté. Al parecer luego de esto ella y yo nos habíamos unido más.
- De hecho sí -nos dijo- Chicas... no iré al baile de mañana.
- ¿¡¿QUÉ?!? -gritamos- Pero tienes que ir porque... -eso lo dije yo y me interrumpí a mitad de frase- ¿Acaso es por el estúpido de Nico?
Ella se estremeció cuando dije su nombre.
- No -suspiró- Bueno, en parte sí pero...
- ¿Entonces? -preguntamos Angie y yo- Ya tienes tu hermoso vestido rojo de tirantes y tus zapatos rojos de tacón. ¿Por qué no irás? -dijo Angie.
- ¡Mírenme! -gritó- ¡No puedo ir así! y además...
- ¿Qué cosa? -preguntamos.
- No quiero toparme con él -nos dijo con lágrimas en los ojos- ¡No quiero volver a verlo nunca!
Angie y yo la abrazamos. Ella no cesaba de repetir No quiero, no quiero. y no paró hasta que se durmió.
La enfermera nos dijo que debía quedarse allí hasta el día siguente y luego nos dió un papel firmado por ella diciendo que Lizz se iba a quedar a dormir en la enfermería.
Salimos y cuando estábamos a punto de entrar al edificio Angie preguntó:
- ¿Porqué crees que le haya pegado?
- Emmm... -intenté retrasar la respuesta lo más posible e intenté cambiar de tema:- ¿Viste que lindo polo llevaba Mafe cuando estubo con Luque?
- Mejor no hay que hablar de eso -me susurró cuando llegamos a nuestro piso y vimos que Mafe se acercaba.
- A ella le gusta ¿no? -le susurré de vuelta.
Ella asintió.
Yo me quedé pensando varios minutos en la reacción que había tenido Luque cuando Nico le pegó a Lizz. Y entonces me dí cuenta del gran revoltijo.
A Luque también le gustaba Lizz.
- Oh -dije.
- ¿Ya despertaste? -me preguntó Mafe sentada en la cama de Ivana. No me había dado cuenta de que ya habíamos llegado a la habitación.
- ¿Qué? -pregunté confundida.
- Has estado como 1 hora soñando despierta. Nos estábamos preocupando -me dijo Angie.
- Ajá. Y ahora será mejor que me vaya a mi habitación -dijo Mafe.
- ¿Por qué? -pregunté.
- Has estado 1 HORA soñando despierta. ¿Has visto el reloj? -me dijo.
Lo ví y eran las 8:20pm.
- Ah, claro. El toque de queda. Bueno, adiós -le dije.
- Adiós.
Y salió del dormitorio justo cuando Ivana entraba.
- ¿Dónde estabas? -le preguntó Angie.
Ella me miró de reojo.
- Estaba conversando con Francisco...
Yo, que antes había estado buscando mi laptop, dejé de buscay y dejé caer mi mochila al suelo.
- ¿Ah, si? -pregunté.
- Sí. ¿No te molesta, no? -preguntó.
- No, para nada. Si sólo hablaban -le mentí acerca de que no me molestaba- ¿por qué habría de molestarme?
- Por nada... es solo que... ...bueno, he de cambiarme -dijo mientras cogía su pijama que había dejado debajo de su almohada, y se iba al baño.
Cuando se fue, yo seguí buscando mi laptop.
- ¿En serio no te molesta que haya estado hablando con Francisco todo este tiempo? -me preguntó Angie.
- ¿Has visto mi laptop? -pregunté cambiando de tema- No la encuantro y no sé dónde la dejé.
- Sí. Creo que la dejaste debajo de tu almohada en la mañana.
Revisé y efectivamente. Ahí estaba. Lo dejé donde estaba.
- Gracias -dije.
- De nada.
Cogí mi pijama que también estaba debajo de mi almohada, me fui al baño sin decirle nada a Angie y metí mis cosas en el último cambiador -son como los de El Bosque. Tienen la ducha al fondo-. Me metí a bañarme, y cuando terminé de ducharme y cambiarme a mi pijama morada, me fui a la habitación, me subpi a mi cama y me acosté sin despedirme ni de Angie ni de Ivana.

5 comentarios:

  1. jaja, tengo la majilla morada au! a la qe no sepa el bosqe es como un club aki en Peru, jess tu con tus ocurrencias...jaja
    liz*

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  2. gracias y gracias x ignorarme cuando ablabas con ivana no mnt

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  3. pro lizz q tiene q ver el bosque con esto jess pliiis pon mas adoro esto angie nadie te ignora jajja las quiero con too son lo max

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  4. Hola jessica, solo te quería decir que me gusta mucho tu blog y que ahora me he hecho fan,muy buena historia.
    cuidate un beso. atte.
    Brenda.K

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